Los departamentos en pozo —aquellos que se compran durante la etapa de construcción, antes de estar terminados— se convirtieron en el segmento de mayor rendimiento del mercado inmobiliario argentino en 2026. Según datos del sector, estos inmuebles están alcanzando tasas de revalorización anual de entre el 9% y el 13% en dólares, muy por encima de la renta de un departamento usado o de los rendimientos de los instrumentos financieros tradicionales.
Por qué los departamentos en pozo se valorizan más
La lógica detrás de la revalorización de los departamentos en pozo es simple: el comprador asume el riesgo de financiar la construcción a cambio de un precio de entrada más bajo. A medida que el edificio avanza (pozo → estructura → terminaciones → entrega), el precio por metro cuadrado sube de forma escalonada. Quien entra en etapa de pozo compra al precio más bajo y vende o toma posesión al valor de mercado de un inmueble terminado.
En un contexto de estabilidad cambiaria y recuperación del crédito hipotecario como el actual, la demanda de unidades nuevas es alta y los compradores de pozo se benefician doblemente: del avance de obra y de la revalorización general del mercado.
Los barrios con mayor actividad de desarrollos en pozo
Los barrios con mayor concentración de proyectos en pozo en CABA son Palermo, Villa Crespo, Colegiales, Núñez y Belgrano. En estos barrios, la demanda de departamentos nuevos supera a la oferta disponible, lo que sostiene la revalorización de las unidades durante la construcción. También hay proyectos activos en Caballito, Almagro y Villa del Parque, con precios de entrada más accesibles.
Los desarrollos en zonas emergentes —como algunos sectores de La Paternal, Boedo o Parque Patricios— ofrecen mayor potencial de revalorización porque el precio de pozo parte de una base más baja, aunque el riesgo también es algo mayor por la menor liquidez de esos mercados.
Cuánto cuesta entrar en un departamento en pozo en CABA
El precio de los departamentos en pozo en CABA varía significativamente según el barrio y el tipo de proyecto. En términos generales, un monoambiente o dos ambientes en pozo en barrios como Villa Crespo o Caballito puede estar entre USD 60.000 y USD 100.000. En Palermo o Belgrano, los precios de entrada suelen superar los USD 100.000 para unidades similares.
El esquema de pago suele ser una cuota inicial (el «boleto») de entre el 20% y el 30% del valor total, seguida de cuotas mensuales en pesos ajustadas por el Índice de la Construcción (ICC) o el Índice CAC hasta la entrega del inmueble. Este esquema protege al desarrollador del riesgo inflacionario pero puede generar aumentos de cuotas importantes para el comprador si los costos de construcción suben más de lo esperado.
Los riesgos que hay que conocer antes de comprar en pozo
Comprar en pozo implica asumir riesgos que no existen al comprar un inmueble terminado. El principal es el riesgo del desarrollador: si la empresa constructora tiene problemas financieros, la obra puede demorarse o, en casos extremos, paralizarse. Por eso es fundamental verificar el historial de la desarrolladora, sus proyectos anteriores y si cuenta con garantías o seguros de obra.
También existe el riesgo de demoras en los plazos de entrega, que en Argentina son frecuentes por razones que van desde problemas de provisión de materiales hasta trámites administrativos. Un contrato bien redactado debe especificar las penalidades por demora y las condiciones de rescisión. Siempre es recomendable contar con un abogado especializado en derecho inmobiliario antes de firmar cualquier boleto de compraventa en pozo.