El mercado inmobiliario de la Ciudad de Buenos Aires atraviesa en 2026 un período de reactivación después de años de contracción. La estabilización del tipo de cambio, la desaceleración inflacionaria y la reapertura del crédito hipotecario generaron un nuevo interés por la inversión en propiedades. Esta nota analiza las oportunidades y los riesgos que observan los especialistas del sector.
El mercado inmobiliario de CABA en 2026: contexto
Desde 2019 hasta 2023, el mercado inmobiliario porteño estuvo deprimido por la brecha cambiaria, la incertidumbre económica y la falta de crédito. Los precios en dólares de los inmuebles cayeron acumuladamente en torno al 25-35% desde sus máximos de 2018. Esta caída creó una ventana de oportunidad que los inversores más audaces aprovecharon para comprar a precios históricamente bajos.
En 2024 y 2025, el mercado comenzó a recuperarse. El volumen de escrituraciones en CABA creció de manera sostenida, impulsado en parte por los fondos provenientes del blanqueo de capitales y por el regreso del crédito hipotecario UVA. En 2026, los especialistas observan una consolidación de esta tendencia.
Barrios con mayor potencial de revalorización
Los especialistas identifican en 2026 varios barrios de CABA con potencial de revalorización superior al promedio. Villa Crespo y Colegiales aparecen con frecuencia en los análisis por la alta demanda de jóvenes profesionales, la oferta gastronómica y cultural y la cercanía a Palermo con precios aún por debajo del barrio más caro de la ciudad.
Núñez y Saavedra también muestran dinámica positiva, impulsados por la expansión del polo tecnológico del norte de la ciudad y la preferencia de familias que buscan más espacio y tranquilidad sin alejarse del centro. En el sur, San Telmo y La Boca presentan precios bajos en términos históricos y proyectos de revalorización ligados a la actividad turística y cultural.
El regreso del crédito hipotecario
La reapertura del crédito hipotecario UVA fue uno de los factores más importantes para la reactivación del mercado. Los créditos UVA ajustan el capital por inflación, lo que genera incertidumbre sobre la cuota futura, pero también permiten acceder a propiedades con una cuota inicial equivalente a entre el 25% y el 35% de un salario medio-alto.
Varios bancos públicos y privados lanzaron líneas hipotecarias en 2024 y 2025, y en 2026 la competencia entre entidades mantiene las tasas en niveles más accesibles que en ciclos anteriores. Para los compradores de primera vivienda, el crédito hipotecario es la puerta de entrada más viable al mercado inmobiliario formal.
Riesgos a considerar antes de invertir
Los especialistas advierten que, a pesar de las señales positivas, el mercado inmobiliario argentino sigue expuesto a riesgos macroeconómicos. Un eventual cambio en la política cambiaria, una nueva aceleración inflacionaria o una recesión económica podrían frenar la recuperación del sector y afectar los precios en dólares.
También es importante considerar los costos de transacción en el mercado inmobiliario argentino: escritura, sellado, honorarios de escribano e inmobiliaria pueden representar entre el 5% y el 10% del valor de la operación. Para inversores que buscan rentabilidad por alquiler, la ecuación entre precio de compra y alquiler mensual (la llamada «renta bruta») se mantiene entre el 4% y el 6% anual en dólares en los barrios más demandados de CABA.