Comprar un departamento en pozo —durante la etapa de construcción, antes de que esté terminado— es una de las inversiones inmobiliarias más habituales en Buenos Aires. Permite acceder a precios más bajos que los inmuebles terminados y obtener una revalorización a medida que avanza la obra. Pero también implica riesgos que hay que conocer antes de firmar. Esta guía explica todo lo que necesitás saber antes de comprar en pozo en CABA.
Qué significa comprar en pozo
Se llama «comprar en pozo» a adquirir una unidad antes de que exista físicamente, cuando el proyecto apenas comenzó o ni siquiera tiene los cimientos. El comprador firma un boleto de compraventa, paga una cuota inicial y luego cuotas mensuales durante la construcción. Al finalizar la obra, toma posesión del inmueble terminado. El nombre viene de la etapa inicial de la construcción, cuando lo único visible es la excavación del terreno.
Las ventajas de comprar en pozo
La principal ventaja es el precio: las unidades en pozo se venden a un valor significativamente menor al del mismo departamento terminado. La diferencia puede ser del 20% al 35% según el proyecto y el barrio. A medida que avanza la obra, el precio sube escalonadamente y quien entró en etapa de pozo ya tiene una ganancia latente antes de recibir las llaves.
Otra ventaja es la posibilidad de personalizar terminaciones: en algunos proyectos el comprador puede elegir los revestimientos, la cocina y los materiales dentro de las opciones disponibles. Esto permite adaptar el departamento al gusto antes de mudarse, sin necesidad de reformas posteriores.
Los riesgos que hay que conocer
El riesgo más importante es el del desarrollador: si la empresa constructora tiene problemas financieros, la obra puede demorarse, paralizarse o —en el peor de los casos— nunca terminarse. Antes de comprar, es fundamental verificar el historial de la desarrolladora, sus proyectos anteriores entregados en término y su solidez financiera.
Las cuotas en pesos ajustadas por el Índice de la Construcción (ICC) o el índice CAC pueden aumentar significativamente si los costos de construcción suben más de lo esperado. Quienes compran en pozo deben tener capacidad financiera para absorber aumentos de cuota sin que eso comprometa su estabilidad.
Cómo protegerse legalmente al comprar en pozo
Antes de firmar cualquier documento, es imprescindible contar con un abogado especializado en derecho inmobiliario que revise el boleto de compraventa. Los puntos clave que deben estar claros en el contrato son: plazo de entrega y penalidades por demora, condiciones de rescisión y devolución del dinero, descripción precisa de la unidad (superficie, orientación, piso) y de los materiales prometidos, y forma de ajuste de las cuotas pendientes.
También es recomendable verificar que el proyecto tenga todos los permisos municipales al día y que el terreno esté libre de hipotecas o embargos. Un escribano de confianza puede hacer estas verificaciones en el Registro de la Propiedad Inmueble antes de que se firme el boleto.