El presidente Javier Milei anunció el envío al Congreso del «Súper RIGI», un nuevo régimen de incentivos a las grandes inversiones que profundiza y amplía el RIGI aprobado en 2024. El proyecto apunta a sectores que, según el Gobierno, «nunca existieron en Argentina» y busca atraer capitales extranjeros con condiciones impositivas más ventajosas que las vigentes.
Qué es el RIGI y en qué se diferencia el Súper RIGI
El RIGI (Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones), aprobado en la Ley Bases de 2024, estableció beneficios impositivos para proyectos de inversión superiores a USD 200 millones en sectores como minería, petróleo, agroindustria e infraestructura. La tasa de Ganancias para los adherentes es del 25%.
El Súper RIGI va más lejos: reduce esa tasa al 15%, adelanta la amortización de activos (60% en el primer año, 20% en los dos siguientes) y habilita sectores nuevos que el RIGI original no contemplaba.
Qué sectores incluye
El proyecto apunta específicamente a inteligencia artificial, data centers, infraestructura nuclear, industria de defensa y vehículos eléctricos. Son segmentos donde Argentina no tiene producción local relevante y que el Gobierno considera estratégicos para diversificar la matriz productiva y captar divisas en los próximos años.
La negociación con los gobernadores
El oficialismo inició la negociación con gobernadores provinciales para conseguir los votos necesarios en el Congreso. La oposición de algunos mandatarios al RIGI original —por la falta de coparticipación de los beneficios— es un antecedente que el Gobierno busca desactivar con concesiones en la letra chica del nuevo proyecto.
El ministro de Economía Luis Caputo afirmó que el Súper RIGI «va a transformar la matriz productiva» del país. La oposición, en tanto, aguarda el texto formal antes de definir su postura en las comisiones del Congreso.