Economía

Tarjetas de crédito en Argentina: cómo funcionan las cuotas, las tasas y cómo evitar caer en deuda

Las tarjetas de crédito son uno de los instrumentos financieros más usados —y más mal entendidos— en Argentina. En un contexto de tasas de interés elevadas, entender cómo funciona el sistema de cuotas, los intereses y los límites puede significar la diferencia entre una herramienta útil y una trampa de endeudamiento.

Cuotas sin interés vs. cuotas con interés

Las cuotas sin interés (CSI o «ahora 3», «ahora 6», «ahora 12») son promos comerciales en las que el comercio absorbe el costo financiero. El comprador paga el precio de lista dividido en cuotas, sin cargo adicional. Estas promos son la principal ventaja de usar tarjeta de crédito en Argentina.

Las cuotas con interés, en cambio, aplican una tasa que en 2026 puede superar el 100% anual en algunos bancos. Pagar en 12 cuotas con interés un producto de $100.000 puede significar un costo total de $160.000–$180.000 según la entidad y el período.

El pago mínimo: la trampa más cara

Pagar solo el mínimo del resumen genera intereses sobre el saldo impago. Esos intereses se capitalizan, generando una deuda creciente. Es el mecanismo de mayor generación de deuda en tarjetas. Si el saldo es de $100.000 y se paga solo el mínimo mensual, la deuda puede duplicarse en menos de 12 meses con tasas actuales.

Fecha de cierre y fecha de vencimiento

La fecha de cierre es el día en que el banco «corta» el período de facturación. Todo lo que se compra después del cierre va al próximo resumen. La fecha de vencimiento es cuando hay que pagar sin que apliquen intereses. Conocer ambas fechas permite planificar compras grandes para que caigan en el próximo período y ganar hasta 50 días de financiación gratuita.

Tres reglas básicas para no caer en deuda

Primero: pagar siempre el total del resumen, no el mínimo. Segundo: no gastar en cuotas con interés lo que no se puede pagar de contado. Tercero: mantener el gasto mensual en tarjeta por debajo del 30% de los ingresos netos para evitar que una emergencia derive en deuda impagable. El límite de crédito que da el banco no es el presupuesto disponible: es el techo de endeudamiento máximo, que conviene no alcanzar.

admin Periodista