En agosto de 2026, el sueldo más alto que percibe un empleado de comercio en Argentina se establece en 300,000 pesos mensuales. Este incremento salarial responde a la paritaria acordada por los sindicatos del sector, lo que representa un aumento del 20% respecto al año anterior. Este ajuste salarial se inscribe dentro de un contexto económico donde se busca mejorar las condiciones laborales y el poder adquisitivo de los trabajadores.
El acuerdo fue firmado en julio de 2026, a partir de las negociaciones entre la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios (FAECYS) y las cámaras empresariales del sector. Este aumento se aplicará a todos los empleados bajo convenio, incluyendo aquellos que desempeñan funciones en supermercados, tiendas de ropa y otros comercios minoristas. En el mismo acuerdo, se establecieron otras mejoras, como el incremento de las asignaciones familiares y beneficios adicionales para los trabajadores con mayor antigüedad.
Además, se acordó un bono extraordinario de 15,000 pesos que se pagará en dos cuotas durante el segundo semestre de 2026. Este bono tiene como objetivo paliar los efectos de la inflación que afecta a los salarios de los trabajadores en el rubro, que han visto una disminución en su poder adquisitivo durante los últimos años. Las partes firmantes destacaron que estas medidas son fundamentales para mantener la estabilidad laboral en un sector que ha sido golpeado por la crisis económica.
Aumento del 20% en los salarios de comercio
El 20% de aumento en los salarios se aplicará en dos tramos: un 10% retroactivo a enero de 2026 y otro 10% a partir de agosto del mismo año. Este incremento es parte de un acuerdo más amplio que busca no solo mejorar los ingresos de los empleados, sino también garantizar que se mantenga la competitividad del sector comercio frente a otros rubros laborales en el país. La FAECYS destacó que este aumento es un reconocimiento al trabajo de los empleados y una respuesta a las demandas históricas del sector.
Los representantes de los trabajadores manifestaron que el acuerdo es un paso positivo, aunque advirtieron que aún queda camino por recorrer para alcanzar salarios que realmente cubran las necesidades básicas de las familias. En este sentido, se espera que las negociaciones continúen en el futuro cercano, con el objetivo de ajustar los salarios de acuerdo a la inflación y el costo de vida en el país.
Por otro lado, las cámaras empresariales expresaron su preocupación por el impacto que estos aumentos salariales pueden tener en la rentabilidad de los negocios, especialmente en un contexto económico complicado. Sin embargo, se comprometieron a trabajar en conjunto con los sindicatos para encontrar soluciones que beneficien tanto a los trabajadores como a los empleadores.
Impacto en el mercado laboral y la economía
El aumento salarial en el sector comercio tiene repercusiones directas en el mercado laboral y en la economía doméstica. Con un sueldo más alto, se espera que los empleados de comercio puedan mejorar su capacidad de consumo, lo que a su vez podría impulsar la demanda en diversos sectores. Esto es crucial en un momento en que la economía argentina busca recuperarse de la recesión.
Expertos en economía señalan que el incremento del salario mínimo en el sector comercio puede generar un efecto multiplicador en la economía local, ya que el aumento del poder adquisitivo de los trabajadores podría traducirse en un mayor consumo de bienes y servicios. Además, se anticipa que este aumento podría tener un efecto positivo en la recaudación fiscal, a través del incremento en el consumo y, por ende, en el IVA.
Sin embargo, también hay voces críticas que alertan sobre el riesgo de que este tipo de aumentos salariales provoquen un efecto inflacionario. Algunos economistas advierten que, si los empleadores no pueden absorber estos costos, podrían verse forzados a aumentar los precios de sus productos y servicios, lo que a su vez impactaría negativamente en el poder adquisitivo de los consumidores.
En este contexto, el diálogo entre sindicatos y empleadores se presenta como una herramienta clave para alcanzar un equilibrio que permita mejorar las condiciones laborales sin afectar la estabilidad del sector. Las partes involucradas están llamadas a seguir trabajando en conjunto para asegurar un crecimiento sostenible en el ámbito laboral y económico.
El próximo encuentro entre representantes de la FAECYS y las cámaras empresariales se llevará a cabo en octubre de 2026, donde se espera discutir futuras paritarias y ajustes salariales en función de la evolución de la inflación y el mercado laboral.