¿Se está abriendo paso a mujeres XXL en la moda?

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Los cánones de belleza que se observan en la moda, nos dice -comúnmente-, que las modelos deberían ser poco más que perfectas: Tener una piel envidiable, una cara de ángel, medidas 90-60-90, altas, con gracia y mucho estilo. Pero, tal vez esa tendencia poco realista ha cambiado finalmente y sin que muchos de nosotros nos demos cuenta.

En Europa se ha visto desfiles de mujeres XXL que se sienten orgullosas de sus cuerpos, tal y como son. Son personas que salen a las pasarelas a mostrar sus imperfecciones de piel y gran volúmenes peso, sin resentimientos o pena sobre ello.

Por el contrario, celebran el hecho de que haya diversidad en esa industria, donde ahora se les da cabida a las llamadas “mujeres reales”, que poco les interesa mejorar su imagen con Photoshop, sólo para mostrar un aspecto ficticio y a veces poco saludable.

Entonces, al creer que con la llegada y aceptación de esas “mujeres de peso”, podíamos sentirnos complacidos al fin, surgió algo repentino. Nos encontrarnos con críticos severos a quienes les preocupa que, si antes la moda le daba el espaldarazo a la desagradable imagen anoréxica en sus modelos, ahora quieren hacer una oda de la obesidad y la mala nutrición.

“Es una gran irresponsabilidad. ¿No ven acaso que ellas representan un gran problema que tenemos como sociedad?: El sobrepeso y la obesidad. Ahora vemos en París a las modelos más delgadas que existen, mientras acá exhiben con orgullo el sobrepeso, como si eso no ayudara al desarrollo de enfermedades fatales”, dijo un periodista de un medio australiano.

El comentario surgió luego de que se lanzara la publicación de Sports Illustrated, donde se le dio cobertura a un desfile de trajes de baño para mujeres de distintas edades y peso, haciendo énfasis en aquellas con obesidad.

Tal parece que la comunidad médica avaló lo descrito por el colega australiano, al catalogar a la obesidad no como un problema estético, sino “una grave enfermedad que aumenta los riesgos de padecer fallas cardiovasculares, cerebrales o digestivas”, de acuerdo a lo emitido por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), en su informe Obesity Update de este año.

Ante la situación, la modelo estadounidense de talla grande, Ashley Graham, mantiene su ideal de borrar el estigma que se les tiene a quien no use menos de una talla 36. “Es la era del cuerpo. Merecemos que haya una mayor presencia de mujeres en las pasarelas que no están en los extremos, sino en un rango de peso saludable”, indicó.

Entre esta polémica ¿A quién se le puede dar la razón?, ¿No es saludable pelear para que exista diversidad de pensamientos y expresión en nuestra cultura, en cualquier campo, incluso si se trata de moda?, ¿Es posible que una modelo con sobrepeso influya en el resurgimiento de más casos de obesidad en el mundo?. Estas preguntas las dejaremos abiertas, para que ustedes puedan con gusto debatir al respecto.




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