Murió Chicha Mariani, fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo

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Isabel Chorobik de Mariani, Chicha, fue fundadora y una integrante emblemática de Abuelas de Plaza de Mayo. Tenía 94 años

Buscó incansablemente a su nieta Clara Anahí, secuestrada en La Plata el 24 de noviembre de 1976 cuando un grupo de tareas (integrado por el exjefe de Policía Ramón Camps y el expolicía Miguel Etchecolatz) atacó y bombardeó la casa donde vivían su hijo y su nuera.

Hace unas semanas sufrió un ACV. Su salud estaba resentida desde hace unos años, a pesar de lo cual siguió con la búsqueda de su nieta.

Tuvo una relación especial con La Pampa: se casó con el músico pampeano Enrique Mariani. Al matrimonio Mariani-Chorobik estuvo estrechamente vinculado el periodista pampeano Juan Carlos Martínez.

Fue fundadora y segunda presidenta de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, de la cual se separó en 1989. En 1996 fundó la Asociación Anahí (en honor a su nieta desaparecida, Clara Anahí Mariani). En 2007, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires la galardonó con un diploma de honor por su tarea a favor de los derechos humanos.

En 1951 se casó con el destacado director de orquesta y violinista, el pampeano Enrique José Mariani (1921-2003), con quien estuvo casada hasta la muerte de él. Mariani vivió sus últimos en Santa Rosa, luego de regresar de su exilio en Italia.

Durante la dictadura militar del Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983), el 24 de noviembre de 1976, las fuerzas de seguridad atacaron la casa en La Plata de su hijo Daniel Mariani y su nuera Diana Teruggi, militantes de Montoneros, quienes tenían una hija de tres meses, Clara Anahí. En el ataque, murió su nuera, otros cuatro militantes y fue secuestrada la beba. Al año siguiente fue asesinado también su hijo.

Al recibir noticias de que su nieta había sobrevivido el ataque, María Isabel comenzó a buscarla completamente sola. Concurrió a los cuarteles, comisarías, juzgados, sin lograr resultados, y en muchos casos siendo maltratada o amenazada por hacerlo. Monseñor Emilio Graselli, de la Iglesia católica le confirmó que su nieta se encontraba viva, pero también que había sido entregada a una familia influyente, a la vez que le comunicó que la Iglesia no estaba dispuesta a intervenir para su restitución.

En la segunda mitad de 1977 se relacionó con Alicia Licha Zubasnabar de De la Cuadra, también de La Plata, y entre ambas decidieron crear una organización de abuelas buscando a sus nietos desaparecidos.

El 30 de abril de 1977 comenzaron a marchar cada jueves alrededor de la Pirámide de Mayo, en la plaza del mismo nombre, situada frente a la casa de gobierno. Para llamar la atención las mujeres decidieron cubrirse el cabello con un pañuelo de tela blanco. El grupo recibió rápidamente el nombre de Madres de Plaza de Mayo y por su sola presencia comenzó a ejercer presión nacional e internacional sobre el destino de las personas que desaparecían en la Argentina.

Por ese entonces María Isabel Chorobik de Mariani había comenzado a buscar a otras madres de desaparecidos que, como ella, también estuvieran buscando a sus nietos.

Las doce madres-abuelas fundadoras se reunieron por primera vez el 21 de noviembre de 1977. Ellas fueron: María Isabel Chorobik de Mariani, Beatriz H. C. Aicardi de Neuhaus, Eva Márquez de Castillo Barrios, Alicia Zubasnabar de De la Cuadra, Vilma Delinda Sesarego de Gutiérrez, Mirta Acuña de Baravalle, Haydee Vallino de Lemos, Leontina Puebla de Pérez, Delia Giovanola de Califano, Raquel Radio de Marizcurrena, Clara Jurado y María Eugenia Casinelli de García Irureta Goyena.

Durante la dictadura militar y a pesar de los riesgos, las Abuelas de Plaza de Mayo iniciaron una tarea detectivesca para localizar a sus nietos, sin abandonar la búsqueda de sus hijos, a la vez que emprendieron una acción de sensibilización nacional e internacional acerca de los niños desaparecidos y el robo de bebés.

Una vez recuperada la democracia, el 10 de diciembre de 1983, las Abuelas se organizaron como asociación civil sin fines de lucro, dejando Licha de la Cuadra la presidencia, que pasó a ser ejercida por Chicha Mariani.

El fiasco de la aparición de Clara Anahí

El 24 de diciembre de 2015, una mujer cordobesa llegó a la casa de la fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo afirmando que ella era Clara Anahí Mariani-Teruggi, la nieta desaparecida de Chicha Mariani. Como evidencia aportó un informe del CIGA (Centro Integral de Genética Aplicada), un laboratorio privado de la ciudad de Córdoba, firmado por un bioquímico llamado Juan Carlos Jaime, en el que se afirmaba «la existencia de un vínculo biológico por la vía paterna con una probabilidad de 99,9 %. Sin embargo, la mujer ocultó el hecho de que el 25 de junio de 2015, el Banco Nacional de Datos Genéticos le había informado personalmente que ella no tenía ninguna filiación con ninguna persona desaparecida.

 

 




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