Falleció el periodista de TN, Edgardo Antoñana

496

El periodista de los fines de semana de TN, Edgardo Antoñana, falleció tras haber sido diagnosticado de una aneurisma, por lo que requirió su traslado desde Cariló a una clínica de Pinamar, donde los médicos no pudieron hacer mucho para salvar su vida.

Antoñana murió a sus 62 años de edad. Según explicaron familiares de esta figura periodística de renombre en nuestro país, él había comenzado a sentirse mal, entonces junto con su pareja no dudó en ir a un centro de salud cercano a Cariló. Aparentemente se descompensó de forma tal, que le sobrevino su muerte casi instantánea el día de ayer.

El suceso causó revuelo entre los colegas, pues era muy querido no sólo por sus iguales sino por su fiel fanaticada, que semana tras semana se preparaba para verlo en acción ante las cámaras junto con Dominique Metzger, con quien cada sábado y domingo brindaba un momento genial por sus chistes, rabietas e interesantes editoriales de la fecha.

El talentoso periodista nunca tuvo hijos, sin embargo, crio a los de su pareja como si hubiesen sido propios. Tampoco concretó su matrimonio ya que no creía en este tipo de enlace, según confesó alguna vez. Antoñana nació en Plaza Huincul de Neuquén. Tuvo su primer contacto con la locución en época de dictadura en nuestro suelo, por lo que decidió irse a Europa a probar suerte.

“Después de haber hecho varios trabajos en ese continente, me presenté en la BBC de Londres, dije que era periodista de Argentina y entonces empecé a trabajar en el Servicio Latinoamericano de la BBC. Leía una noticia por día y hacía entrevistas a las embajadas”, comentó en una entrevista lograda hace pocos meses.

Después de su “aventura” británica, decidió embarcarse de nuevo con rumbo a su nación, donde poco a poco se hizo un nombre en varias televisoras, trabajando incluso con Susana Giménez en una oportunidad, hasta llegar a TN donde se sintió complacido por la dupla que estableció con su compañera, Dominique.

“Desde que empezó esto no puedo caminar en la calle sin que me paren. A ella le pasa lo mismo. Me preguntan si nos peleamos en serio, si somos amantes. Hay una empatía en el aire, porque yo aprendí a saber cuáles son los fuertes de ella y viceversa”, dijo con orgullo Antoñana, sin dudar en elogiar la labor de su compañera, que seguramente como nosotros, extrañará a este hombre de mil facetas, talentoso e indetenible, como muy pocos.




Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *