Cuestionado Leaving Neverland, el documental de Michael Jackson

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El documental de cuatro horas basado en el testimonio de dos hombres que afirman que Michael Jackson abusó de ellos cuando eran niños, Leaving Neverland, causó polémica y muchas críticas.

En el documental se pueden escuchar los relatos con detalles de lo que supuestamente tuvo lugar en varios hoteles, casas y en Neverland, la mítica casa de Michael Jackson.

La familia del cantante de inmediato salió a decir que esto no era nada más que un linchamiento público con ánimos de causar perjuicios, alegando que se trata de un asesinato de tabloides hacia el músico. Ante estos comentarios, Dan Reed, el director y productor del documental, decidió hablar con The Hollywood Reporter.

“Una pieza audiovisual que dura cuatro horas es un tabloide”, comenzó Dan Reed diciendo irónicamente. “No hice ninguna caracterización de Jackson durante la película.

Creo que si lo ves vas a notar que es una historia sobre dos familias, y Jackson es solo uno de los elementos de ella”, agregó aclarando que el documental no se trata sobre lo que hizo el cantante sino sobre los abusos sexuales y cómo estos traen consecuencias que duran toda una vida.

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“Tienen muchos activos para proteger”, dijo sobre la familia y los que manejan los bienes de Michael Jackson. “Cada vez que suena una canción, una caja registradora hace ‘ka-ching’. No me extraña que hayan salido a pelear para defender esos activos”.

Dan Reed también asegura que no cree que la familia de Michael Jackson haya visto el film. “Sus declaraciones no son consistentes con las que podría dar alguien que lo vio”, explicó.

Leaving Neverland está centrado en entrevistas con Wade Robson y James Safechuck, quienes habrían sido abusados por el cantante.

Cuenta también con testimonios adicionales de sus familiares y parejas y va alternando las dos historias, mientras los hombres recuerdan cómo el cantante habría iniciado contacto físico durante unas “pijamadas”, en donde las cosas comenzaban a “escalar”. El film muestra cómo el abuso sexual deja cicatrices psicológicas, cómo la fama puede ser lo suficientemente seductora como para distorsionar las brújulas morales.